domingo, 3 de noviembre de 2024

LUIS MUÑOZ. CINCO POEMAS [1]


EL ÁNGEL DESCONOCIDO

Ha trabado a media tarde,
con el cielo tumbado detrás de la ciudad,
a ras de su horizonte,
una apariencia infiel a los sentidos:
todo parece en torno a una ley circular
que a las vidas sacude como un látigo lento.

Nada llega del todo, nada importa.
Nada tiene final, como al abrir los ojos.
Quien maneja en el cuarto de las máquinas
debiera de dormir su propio sueño.

֍            ֍            ֍

DE ÍTACA

Al alejarme siempre he pensado en el regreso,
en un lenguaje fosco. Por si nadie me espera.

Algunas precauciones, que serán siempre pocas:
mullir las almohadas,
llenar el frigorífico de botellas
y tarros de conserva, retirar los diarios,
presentir el silencio,
comprar un calendario fijo.

Apenas servirán para que pueda
creer que todo sigue.

֍            ֍            ֍

DIGRESIÓN

Este amor es posible sólo
porque otros le preceden.
Del modo en que lo mires,
como tú eres porque fuiste otros
y porque en ti coinciden,
en un silencio cálido,
los gestos, la querencia,
los demonios de otros.

Los mismos que nombrar hacen posible,
como un dardo en una fruta roja,
la dulzura y el daño, la inocencia
y la malicia: dos mitades,
dos puntas de veneno,
dos caras
de ninguna moneda.

֍            ֍            ֍

IMAGINERÍA

Charlando en un café,
ajenos al murmullo de otras mesas,
al trajín de las tazas, a la entrada de tipos
que dejan los abrigos junto a ellos.
Con los ojos clavados uno en otro,
una chispa airosa en la sonrisa,
un resplandor muy dulce,
en las nubes de una combustión:
ningún amor se entiende desde fuera,
ninguno.

֍            ֍            ֍

EL SACO DEL TIEMPO PERDIDO

Debe cambiar de tiempo,
no marcharse sin más
el tiempo que se vive.
Pero cómo se gana y sobre todo
cómo se pierde
lo que no ha sido tuyo.
Los vencejos arrastran
la cuenta de las horas
como una presa débil.
El cartero recorre en un instante
una porción de tiempo hasta un amigo.
Un dado magnifica su segundo.
Piensas
que perdiste algo a algún compás
y todo te dice
que esa melodía no solamente pasa.
No solamente pena
en su pequeño infierno.
Debe sacar partido.
——————————
[1] De Manzanas amarillas, 1995.
En Limpiar pescado. Poesía reunida, Madrid, Visor, 2005.

No hay comentarios:

Publicar un comentario