como un objeto que las olas
al deshacerse morosamente espuma
indecisas acercan a la orilla
objeto que requiere
para eludir el vaivén de las mareas
la intervención de un paseante
que se detenga curioso al entreverlo
apenas en la arena
cuya mirada atenta
lo eleve y aventure
cuál fue su historia
qué azar lo arrastró a la costa
antes tal vez de devolverlo
con descuido a su suerte
así me sentí despertar
objeto y paseante
cuerpo abandonado a la vigilia
y conciencia
que casualmente lo descubre
él había quedado en el fondo del sueño
y yo estaba despierto
él había muerto
yo estaba vivo
֍ ֍ ֍
sobre un aire leve estremecido
tiñe el sol en las nubes
delicada y violeta
una caligrafía
cómo puedo saber
si es azar o si algo
sus trazos significan
pues mi rostro y mis manos
con el cielo y la tierra
sombra y color reciben juntamente
del ocaso
(el sol mira a lo lejos
y en un nuevo horizonte
ofrece con su luz la madrugada)
o es tal vez esa duda
que asombradas perciben mis pupilas
todo el significado de la tarde
la que conmigo y no ante mí declina
֍ ֍ ֍
FUENTE EN EL PARQUE
extraño lugar el de tu exilio
sobre una fuente seca abandonado
a la herrumbre entre arbustos
que crecen ocultándote con impulso selvático
hijo de Posidón y Anfitrite
Tritón
bronce fundido
en los lejanos moldes de una fábrica
especializada en halagar el gusto
del siglo XIX
con complacientes referencias
a la antigüedad grecorromana
llegaste
con diversos encargos
de la corporación municipal
para ornato del parque
jarrones rocallas balaustres
y una fuente de mármol
de la que parecías surgir entre las aguas
haciendo resonar tu caracola
monumento
que habían erigido los burgueses
de mi ciudad a un progreso
juzgado
como sus inversiones
aere perennius
Tritón
hijo de Posidón y Anfitrite
del mar cercano llegan todavía
indóciles gaviotas para verte
֍ ֍ ֍
LAUDA SION
amo tu cuerpo destruido
abandonado campo de batalla
donde lucharon ejércitos no iguales
sangrientos unos crueles mercenarios
frente a los cuales débil fiebre de aurora
soportabas las cargas arrogantes
tu cuerpo destruido
lodazal donde una vez tuvimos jardín y laberinto
nada ya de la carne que fuera epifanía
gozo y temblor urgiendo de la tierra hacia el cielo
cómo no amarlo
si no alcanza a ofender cada herida infligida
si ahora ésa es la forma o el grito
de una piel que ha rendido al horror su memoria
tu cuerpo destruido porque es también el mío
aunque huya de mí como enemigo
ante la muralla última y me arroje
palabras terribles que no escucho
tu cuerpo destruido en toda
la esplendorosa pureza de su corrupción
porque dentro de mí como en un cofre
guardo para ti tu vida imperecedera
¿dónde está la derrota?
tu mano tierra y aire
entre las mías
֍ ֍ ֍
NARCISO
al turbio espejo
en que el cielo quisiera contemplarse
azul
me asomo para verte
extiendo
hacia los tuyos mis dedos
dejo
que las yemas se rocen
tenuemente dejo
que tus labios humedezcan los míos
y busco
encontrar tus ojos en mis ojos
pero sólo es recuerdo
que en ondas concéntricas se borra
con un dolor plomizo
al único contacto de mi cuerpo
el agua de esta orilla es negra y estancada
en ella penetran cóncavas mis manos
y a la boca me llevan
turbia
muda
líquida
la llave
del último umbral que nos separa
——————————
[1]
De
Oficio de difuntos,
Gijón, Trea, 2023.

No hay comentarios:
Publicar un comentario