HABLA LA AUTORIDAD
Que un futuro en pacífica comunidad
sólo lo encontraremos
en altos y rítmicos herbazales de plantas apétalas,
al margen de toda musical tentación de silencio,
nadie de buena fe lo negará.
Pero algunos aún dudan:
dudan de la necesidad de
espadachines e injuriadores,
dudan de que para conseguirlo haya que
asumir la transformación en mero tejido gástrico
de una comunidad entregada
a aquellos cirios muy gruesos y pesados
que se utilizaban en la liturgia.
De esos insolentes,
hay unos pocos que incluso alcanzan
la calidad de intolerables.
Dios los ha maldecido.
֍ ֍ ֍
ANTIGUAS CONTRADICCIONES (Y II)
Hacia el interior.
Hacia el fondo en agraz de los barrancos:
hacia el interior.
Lejos del son de las excavadoras.
Donde está la raíz
y nacen las corrientes, si es que nacen.
Hacia el rumor de nubes.
Lejos del mar del tráfico y del tráfico y
de la luz del mar: muy sin metales.
Hacia el interior.
Donde crece el cardón.
Donde la nada.
Hacia el interior:
donde volaba el guirre.
Hacia el claro misterio de las aguas.
En el justo momento
(todo momento es justo).
Sin el calzado especial: hacia la vida.
Con el riesgo constante de
ser sal para siempre.
Hacia el interior:
con desnudez pisando aquella roca.
Como un presentimiento, sin nunca
haber osado.
A conciencia, con saña:
hacia el interior.
Con el mirar pequeño y
dos pulmones.
Parando en
cada mata, en
cada insecto,
con la dulce avaricia de los viejos.
Con la desesperanza de los débiles: tocando
cada brizna.
Cada roca.
Hacia el interior:
hacia el interior.
֍ ֍ ֍
Invirtiendo la vida en aquel predio,
aunando los esfuerzos por ahorrarlos,
desecando marismas,
atareando bueyes,
construyendo acueductos, inventando
los ritmos del trabajo. Cosechando.
Y de este modo treinta buenos siglos.
Habéis roto los ábacos
y no hay tierra tan ruin que no os acoja.
Tal vez algunos libros darán fe
a su áspero modo.
֍ ֍ ֍
Hay en Cuba una especie de naranjo
de follaje cerrado.
Las hojas son minúsculas,
invitan al silencio.
En sus ramas, los frutos
son pequeños y dulces, tan discretos.
Incorpora misterios a su aroma…
Finalmente, no importa.
Nadie compara el zumo con la sal
que esconde toda copa. Nadie espera.
En Cuba hay un naranjo. Lo hay. Punto.
֍ ֍ ֍
Domesticamos seres.
La calabaza:
cuando la vaciamos
y arrojamos al suelo
la pulpa y las semillas, la secamos
y usamos su carcasa despojada,
humilde recipiente,
nos creímos tan listos…
No sabíamos que las abejas liban
en el plan de las flores.
Que nos iremos
y la simiente que hemos despreciado,
entonces, multiplicará la vida
sin orden ni sentido.
——————————
[1]
1 y 2, de
Sazón de los barrancos,
2006.
3, 4 y 5, de Museos naturales, 2013.
En Caducidad del signo. Poesía reunida (1994-2016), Mérida, Editora regional de Extremadura, 2016.
3, 4 y 5, de Museos naturales, 2013.
En Caducidad del signo. Poesía reunida (1994-2016), Mérida, Editora regional de Extremadura, 2016.

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