domingo, 16 de noviembre de 2025

EMILIO PRADOS. CINCO POEMAS [1]


OSCURECER

Ya el viento va a apagar
el candil de la tarde
y el árbol ha cerrado
su abanico de sombra.
Madurará la estrella
en la rama del aire
y abrirán los misterios
sus inciertas corolas.

Endurecida el agua
negará transparencias,
cediendo solamente
harapos de reflejos
y sonando las llaves
que abrirán la inconsciencia,
vendrá a pedirle traje
a la memoria, el sueño.

El campo, como un gallo,
dejará su plumaje,
que teñirá la noche
para trocarlo en cuervo
y lavará la luna
en el sereno estanque,
la luz de su sortija
quebrada sobre el cielo.

En cuanto el mar se cubra
con su enlutada capa
y que el último pájaro
se clave en el silencio,
Dios cortará esa hora,
como una bella estampa,
y habrá una nueva página
en el álbum del tiempo.

֍            ֍            ֍

ENCUENTRO

… Y el sol brilló en la noche
como un clavel de plata.

Nuestros besos murciélagos
volaron de alma a alma…

El cambiarnos de cuerpo
bajo la colcha malva
fue un cambiar de antifaz
bajo el agua.

Nuestros besos murciélagos
volaron de alma a alma…

Así la cárdena gardenia de mi sueño
fue levemente deshojada…

… y el sol brilló en la noche
como un clavel de plata.

֍            ֍            ֍

MEDIA NOCHE

Duerme la calma en el puerto
bajo su concha de laca,
mientras la luna en el cielo
clava su dorada ancla.

Corazón,
rema.

֍            ֍            ֍

PENTAGRAMA

1

El mar —soñoliento olivo—
y sobre el olivo el sol,
como una rosa de vidrio.

Tu mano, de blanca palma,
y sobre la palma,
un pez de plata.

2

El viento —cristal con alas—
y bajo el viento la luna
como una concha de nácar.

Tu mano de blanco claustro.
Dentro de tu mano, el pájaro.

3

ALTA MAR

El pez,
el barco
y el pájaro.

El horizonte redondo,
bien cerrado.

Pájaro —veleta al viento—.
Y el pez —veleta en el agua—.

El barco, llora sus anclas.

El pez,
el barco
y el pájaro.

֍            ֍            ֍

TELARES

Barca:
lanzadera
en el telar de la mirada eterna.

Pregunta:
lanzadera
en el telar de la tristeza.

La proa de lo eterno
se clava en el telar del silencio.
——————————
[1] De Tiempo, 1925.
En Tiempo. Canciones del farero. Vuelta, Barcelona, Biblioteca nueva, 2010.

No hay comentarios:

Publicar un comentario